Joseph Ratzinger como perito conciliar y acompañante del cardenal Frings en el concilio en Roma, durante la primera sesión (octubre a diciembre de 1962). A la derecha en la fotografía, el P. Karl Rahner, sj.
El séptimo volumen doble de las Obras completos contiene textos preparatorios, cocreadores y comentados de Joseph Ratzinger sobre el Concilio Vaticano II editado bajo el título “Sobre la doctrina del Concilio Vaticano II. Formulación – Comunicación – Interpretación”. En 1961 fue elegido por el cardenal Josef Frings como asesor del Concilio, por lo que pudo participar en el Vaticano II como peritus y miembro de diversas comisiones. A través de conferencias y comentarios acompañó el curso del concilio y luego la recepción del mismo como observador crítico.
INDICE GENERAL
Págs.
Contenido Adicional
PRÓLOGO, por el papa Benedicto XVI
Siglas y abreviaturas
XIX
XXV
PARTE A
EN VÍSPERAS DEL CONCÍLIO
Ideas fundamentales de la renovación eucarística del siglo XX
Sobre la comprensión de la esencia de la eucaristía
Aplicaciones a la piedad eucarística
Perspectivas para la comprensión de los sacramentos en general
El Congreso Eucarístico Internacional en el espejo de la crítica
Consideración preliminar. Delimitación del objeto
Los puntos de partida más importantes de la crítica al congreso
El problema de la masa
El problema del carácter público
«Cruz y brocados»
Importancia y límites de la crítica
La teología del congreso
Sobre el problema de las masificación
La cuestión del carácter público
Conclusión
El Concilio y el mundo de las ideas modernas
A) Dos conclusiones preliminares
1. El concílio y el presente
2. Modificaciones de la situación espiritual desde el concilio Vaticano II
B) El concilio y el mundo del pensamiento moderno: La situación espiritual
de la humanidad en vísperas del Concilio
1. La vivencia de la unidad de la humanidad
2. La vivencia de la técnica
3. La creencia en la ciencia
4. Las ideologías
C) Pensamientos finales
Sobre la teología del Concilio
1. Iglesia universal y Concilio
2. Concilio y episcopado
3. Concilio y primado
3
3
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60
74
PARTE B
COLABORACIÓN
En la preparación
Introducción [Borrador de una constitución introductoria a los documentos del Concilio]
Tomas de posición, en latín, sobre los esquemas conciliares enviados por el
cardenal Cicognani
Fundamentación de las propuestas de modificación al tomo I de los esquemas
«Constitutionum et Decretorum» (3/10/1962)
Sobre el esquema I
Sobre el esquema II
Sobre el esquema III
Sobre el esquema IV
Observaciones al esquema «De fontibus revelationis»
I. Escritura y tradición
II. Inspiración e inerrancia de la escritura
86
93
101
103
104
109
111
117
117
126
En la Constitución sobre la Divina Revelación
«Dei Verbum»
I. De voluntad Dei erga hominem
La voluntad De Dios con el hombre [Borrador de un nuevo esquema
sobre la revelación, oct. de 1962]
II. De revelatione Dei et hominis in Jesu Christo facta
La revelación De Dios y del hombre en Jesucristo [Borrador de un nuevo esquema
sobre la revelación, en común con K. Rahner, oct.-nov. de 1962]
138
144
En la constitución sobre la iglesia
«Lumen genitum»
De primate et collegio episcopo rum in regimine totius ecclesiae
El primado y el Colegio Episcopal en la conducción de la Iglesia [revelación,
oct. de 1962, en su conjunto G. Martelet, K. Rahner J. Ratzinger]
170
En el Decreto sobre la actividad misionera de la Iglesia
«Ad gentes»
Consideraciones quoad fundamental theologicum missiones Ecclesiae
Consideraciones sobre el fundamento teológico de la misión de la Iglesia
178
Borradores para las intervenciones del cardenal Josef Frings en el Concilio
La única fuente de la revelación
[Borrador para la intervención ante la 19ª congregación general, del 14 de noviembre
de 1962, sobre el esquema «De fontibus revelationis» (y las observaciones
complementarias expuestas ante la 21ª congregación general del 17/11/1962]
¡Cuanto más profundamente «católico», tanto más ecuménico!
[Borrador para la intervención ante la 33ª congregación general,
del 4/12/1962, sobre el esquema «De ecclesia»]
El esquema mejorado: una buena base de trabajo
[Borrador para la intervención ante la 37ª congregación general,
del 30/9/1963, sobre el esquema «De ecclesia»]
La colegialidad de los obispos: una doctrina tradicional –
[Borrador para la intervención ante la 47ª congregación general,
del 14/10/1963, sobre el esquema «De ecclesia»]
Fortalecer el Colegio Episcopal –
[Borrador para la intervención ante la 63ª congregación general,
del 8/11/1963, sobre el esquema «De ecclesia»]
¡El capítulo sobre el tema «De judaeis» debe conservarse! –
[Borrador para una intervención acerca del tema «De oecumenismo»
(cap. 4), segunda sesión, 1963]
Una declaración propia, sí, pero regresando a la redacción anterior –
[Borrador para la intervención ante la 89ª congregación general, del 28/9/1964,
sobre la Declaración «De judaeis et non christianis»]
El verdadero «progreso»: incremento de la fe, la esperanza y la caridad –
[Borrador para la intervención ante las 110ª congregación general,
del 27/10/1964, sobre el esquema XIII]
Fundamentar la libertad religiosa a partir de la palabra y del ejemplo de Cristo –
[Borrador para la intervención ante la 1281 congregación general,
del 15.9-1965, sobre el esquema «De libertate religiosa»]
Aclarar los conceptos de «pueblo de Dios» y de «mundo»
[Borrador para la intervención ante la 135ª congregación general, del 24/9/1965,
sobre el esquema XIII]
La misión pertenece a la esencia de la Iglesia
[Borrador para la intervención ante la 145 congregación general, del 8-10-1965,
sobre el esquema «De missionibus»]
192
198
203
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213
218
221
PARTE C
INFORMACIONES Y COMPLEMENTOS
Pasos de un movimiento espiritual [Prefacio a
«Theological Highlights of Vatican II», 1966]
El primer período de sesiones del concilio Vaticano II. Una mirada retrospectiva.
Prefacio
Apertura del Concilio
Elección de las comisiones
La deliberación acerca del esquema sobre la liturgia
El debate acerca del esquema sobre la revelación
La última fase del primer período conciliar
Reflexión final
Sentire ecclesiam
Cuestiones teológicas en el concilio Vaticano II
I. La teología de la liturgia
II. Sobre la teología de la revelación
III. Cuestiones de eclesiología
a) La cuestión de la esencia de la Iglesia
b) La cuestión de la pertenencia a la Iglesia
c) La cuestión del ministerio episcopal
IV. El problema mariológico
Consideración final
Regreso al ordenamiento de la Iglesia antigua [octubre de 1963]
Formas concretas de la colegiabilidad episcopal
[papa, patriarca, obispo] [noviembre de 1963]
El concilio en camino
Mirada retrospectiva al segundo periodo de sesiones del concilio Vaticano II
Prólogo
Preludio
1. El papa sobre la reforma de la curia
2. Una nueva edición del reglamento del Concilio
3. El discurso de apertura del papa
Comienza el trabajo
Debate sobre la Iglesia
1. El texto presentado
2. Iglesia e historia
3. Iglesia como signo
4. Colegialidad de los obispos
5. El diácono
6. El laico
Cuestiones prácticas: Conferencia Episcopal,
consejo episcopal, reforma de la curia
Interludio. La cuestión de la mariologia
La cuestión ecuménica
1. El texto y el debate
2. La relación con el esquema sobre la Iglesia
a) Sobre la relación fundamental entre ambos textos
b) Afirmaciones positivas acerca de la cuestión del ecumenismo
en el esquema sobre la Iglesia
c) Los límites del esquema sobre la Iglesia 343
3. Sumario del contenido del problema
4. La tendencia del Concilio
Lo alcanzado 352
1. La Constitución sobre la Sagrada Liturgia
2. El Decreto sobre los Medios de Comunicación Social
3. La fórmula de confirmación
Epílogo
El desarrollo del esquema De ecclesia [1964]
La cuestión de la pertenencia a la Iglesia
El ministerio episcopal
Resultados y problemas del tercer período del Concilio
Introducción
El estado actual de los trabajos del concilio Vaticano II
I. El diagnóstico en la previsión del otoño de 1964
1. El problema del culto
2. El problema del centralismo
3. El problema ecuménico
4. La libertad religiosa
5. Fe e historia
6. Fe y mundo
II. ¿Dónde se encuentra el Concilio hoy?
1. El estado del trabajo
2. Papa y Concilio
Problemas ecuménicos de la doctrina de la colegialidad episcopal
Introducción: el planteamiento
I. Las afirmaciones del texto conciliar sobre la colegialidad de los obispos
1. El texto mismo
2. Sobre la cuestión de la denominada Nota praevia
II. Preguntas ecuménicas a la doctrina de la colegialidad episcopal
III. La doctrina de la colegialidad como tarea ecuménica
1. La base de la idea de colegialidad: la estructura de la
Iglesia antigua
a) El principio eclesiallocal 406
b) El principio colegial 408
c) La relación con los hechos del Nuevo Testamento 408
2. La cuestión de la sacramentalidad de la consagración episcopal.
3. Resultado
Consideración final
Sobre la discusión conciliar acerca de la relación entre Escritura y tradición
El cristiano y el mundo actual
[A] Reflexiones sobre el denominado esquema 13 del concilio Vaticano II
[B] Reflexiones sobre la constitución pastoral del concilio Vaticano II
I. ¿Qué significa «mundo»?
II. Las características del mundo actual
1. La experiencia de la unidad del mundo
2. La experiencia de la factibilidad del mundo
III. El cristiano en el mundo actual
El último período de sesiones del Concilio
Prólogo
Apertura del Concilio. Establecimiento del sínodo de los obispos
El primer tema de discusión: la libertad religiosa
La lucha por el «esquema XIII»
1. La historia previa del texto
2. El esquema del otoño de 1965
a) Problemas estructurales del texto
b) El principal problema de contenido: la fe en el mundo técnico
c) Pregunta y respuesta en el esquema XIII
3. Sobre el texto definitivo de la Constitución Pastoral sobre la Iglesia
en el mundo actual
a) El cristiano y el mundo técnico
b) La doctrina sobre matrimonio y familia
c) La doctrina sobre guerra y paz
Las dos últimas discusiones del Concilio
1. El problema fundamental del esquema sobre las misiones
2. El esquema sobre el ministerio sacerdotal
El último trecho del camino del Concilio
Epilogo
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241
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338
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499
500
503
506
510
510
513
516
520
PARTE D
COLABORACIÓN CON EL CARDENAL JOSEF FRINGS
Para el cardenal Frings. En ocasión de su octogésimo cumpleaños
La situación de la Iglesia hoy. Esperanzas y peligros
Consideración preliminar sobre el sentido del tema
I. Los aspectos principales de la crisis
II. Las fuerzas determinantes
III. Diagnóstico
1. Peligros y esperanzas
2. Amor a Cristo, amor a la Iglesia
3. Cruz y salvación
Consideración final
Una voz de confianza. El cardenal J. Frings en el Vaticano II
Letra y espíritu del Vaticano II en los discursos conciliares del cardenal Frings
I. El planteamiento de la cuestión
II. Los cuatro tipos de discurso conciliar del cardenal de Colonia
1. Discursos «progresistas»
a) Dos principios formales: amplia participación; la tradición entera
b) El principal problema de contenido: revelación, Escritura, tradición
c) El segundo gran problema de contenido: la colegialidad
2. Discursos matizadamente progresistas y discursos pastorales.
3. Crítica al «progresismo» conciliar
III. El espíritu de los discursos conciliares del cardenal Frings
Prólogo [a: Thomas WEILER, Volk Gottes -Leib Christi (Maguncia 1996)]
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Contenido del volumen segundo
PARTE E
COMENTARIOS
Acerca de la Constitución Dogmática sobre la Iglesia
«Lumen Genitum»
Introducción [1965]
Historia previa e intención de la Constitución
Sobre el capítulo primero
Sobre el capítulo segundo
Sobre el capítulo tercero
Sobre los capítulos cuarto, quinto y sexto
Sobre el capítulo séptimo
Sobre el capítulo octavo
La colegialidad episcopal según la doctrina del concilio Vaticano II
I. Las afirmaciones del Concilio sobre la colegialidad de los obispos
1. La palabra «Colegio»
2. Primera exposición sobre el principio de la sucesión apostólica
3. Sacramento y derecho
4. El Colegio Episcopal como sucesor del Colegio Apostólico
a) A propósito de la interpretación del texto
b) Consideración sobre dos tipos de teología de la colegialidad
5. Potestad colegial y primacial
II. La Nota explicativa praevia
1. Los hechos
2. El contenido
a) Sacramento y jurisdicción
b) Communio hierarchica
c) Papa y Colegio
d) La cuestión de las Iglesias orientales
III. Sobre la cuestión de la cualificación teológica
1. Sobre la cuestión
2. La declaración de la Comisión Teológica
3. El resultado
Iglesia oriental e Iglesia universal
Comentario a Lumen gentium, artículo 26
Comentario a las «Comunicaciones hechas por el Excmo. Secretario del Concilio en la congregación general 123, del 16 de noviembre de 1964»
I. Sobre la historia previa
II. La primera parte de las comunicaciones: la cuestión de las cualificaciones teológicas
III. La Nota explicativa praevia
Respecto de 1: Sobre la palabra «colegio»
Respecto de 2: Potestad de orden y potestad de régimen
Respecto de 3: La plenitud de potestad del Colegio, dependencia del Colegio respecto del papa
Respecto del nota bene: la cuestión de la jerarquía de las Iglesias orientales
Acerca de la Constitución Dogmática sobre la Divina Revelación
«Dei Verbum»
Introducción y comentario al Proemio, a los capítulos I, II y VI de la Constitución sobre la Divina Revelación Dei Verbum
Introducción
Comentario al Proemio
Comentario al capítulo primero: «Naturaleza de la revelación»
Comentario al capítulo segundo: «Transmisión de la revelación divina»
Comentario al capítulo sexto: «La Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia»
Acerca de la Constitución Pastoral en el mundo actual, Gaudium et Spes
Comentario al capítulo primero de la primera parte de la Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual,
Gaudium et spes
La imagen del hombre propia del Concilio en su importancia para la formación
A) La imagen del hombre en la Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual
I. Asunción y crítica de la imagen moderna del hombre
1. Descripción de la situación y valoración
a) Historicidad y unidad del hombre
b) Responsabilidad y hermandad
2. El beneficio para la idea de la formación cristiana
a) Ciencia y amor
b) Responsabilidad y libertad
II. La reformulación del ethos cristiano
1. La tendencia personalista
2. El carácter histórico-dinámico
III. La temporalidad de las afirmaciones teológicas
B) La concepción de formación en la Declaración sobre la Educación Cristiana
I. La meta de formación
II. Las entidades educativas
III. La cuestión de la escuela católica
El futuro del mundo a través de la esperanza del hombre
Acerca del Decreto sobre el Ministerio y la Vida de los Presbíteros, Presbyterorum ordinis
Ministerio y vida de los sacerdotes
Reflexión previa sobre el planteamiento del problema
1. Sobre la esencia del ministerio sacerdotal
1.1 Fundamentación cristológica
1.2 Desarrollo en la tradición (Agustín)
2. Cristología y eclesiología el carácter eclesial del sacerdocio
3. Aplicaciones espirituales
Perspectivas: La unidad de Antiguo y Nuevo Testamento en su mediación cristológica
Acerca de la cuestión de la misión
Afirmaciones del Concilio sobre la misión fuera del Decreto sobre las Actividad Misionera de la Iglesia
I. La fundamentación del tema en la Constitución Dogmática sobre la Iglesia
1. El punto de partida trinitario
2. Desarrollo desde el concepto de iglesia
3. Catolicidad intraeclesial
4. La pluralidad de las religiones y la unidad del llamamiento divino
5. El camino de la misión
II. La idea de misión en los decretos sobre los laicos y sobre el ministerio y vida de los sacerdotes
1. El decreto sobre el apostolado de los laicos
2. El decreto sobre los sacerdotes
a) Sacerdocio, sacramento y palabra
b) Espiritualidad sacerdotal
III. Las declaraciones sobre la libertad religiosa y sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas: el problema de la relación entre misión y diálogo
1. La Declaración sobre la libertad religiosa
2. La Declaración sobre la Iglesia y las religiones no cristianas
3. Misión y diálogo
PARTE F
RECEPCIÓN
Tareas y preguntas teológicas en el encuentro de teólogos luteranos y católicos después del Concilio
Consideraciones preliminares y planteamiento del problema
1. Temas del ámbito del trabajo conciliar en su conjunto
2. Iglesia e Iglesias
3. Cuerpo de Cristo e Iglesia. Iglesia y Cristo
I. Cuerpo de Cristo e iglesia
1. La problemática de las posiciones preconciliares
2. La complejidad del concepto de cuerpo de Cristo
3. La respuesta del Concilio
II. Cristo y la Iglesia
1. La unidad de Cristo y la iglesia
2. El carácter dinámico de esta unidad
3. Reforma de la Iglesia y Reforma protestante
4. Incorporación a la Iglesia y santidad de la Iglesia
Observación final
Cuerpo de Cristo y Espíritu de Cristo
¿Iglesia abierta al mundo?
Reflexiones sobre la estructura del concilio Vaticano II
I. Aspectos fundamentales sobre la cuestión de la apertura de la Iglesia al mundo
II. Apertura de la Iglesia al mundo en el concilio Vaticano II
1. El nuevo realismo de la teología
2. Derribo de las fronteras en la Iglesia
3. La idea del diálogo
4. La aceptación del régimen propio de los ámbitos mundanos
III. Reflexión final
El catolicismo después del Concilio
1. Sobre la situación de la renovación litúrgica
2. Iglesia y mundo
3. El giro hacia el ecumenismo
Entrevista para Redención [1971]
Diez años después del inicio del Concilio. ¿Dónde nos encontramos?
Iglesia y mundo
Sobre la cuestión de la recepción del concilio Vaticano II
I. Diagnóstico del texto y de su tendencia
II. El desarrollo desde entonces
1. Euforia de la puesta en marcha
2. Desencanto y crisis
3. Determinación de la posición actual
Perspectivas. Un símil.
Textos sobre el tema «Diez años del Vaticano II»
Balance del tiempo posterior al Concilio: fracasos, tareas, esperanzas
1. ¿Cómo se llegó al desarrollo posconciliar?
2. ¿Qué hay quehacer?
a) Importancia y límites de los concilios
b) Sobre la cuestión de la correcta recepción del Vaticano II
Aggiornamento [homilía en Roma, 12-10-19821
Temas selectos de eclesiología con ocasión del vigésimo aniversario de la clausura del concilio Vaticano II. Prólogo [al documento de la CTI «Misterio del pueblo de Dios», 1984]
¡Coraje para lo esencial!
1 Entrevista con Hubert Schóne con ocasión del Sínodo de los Obispos, 198 5]
La voluntad de los padres
Espíritu y resoluciones del concilio Vaticano II
[Entrevista con el cardenal Joseph Ratzinger y con Hans Küng]
Communio: un programa
1. El surgimiento de la revista Communio
2. El nombre como programa
Responsabilidad por la Iglesia y el mundo en este tiempo
Homenaje al cardenal Kónig
El cristocentrismo del concilio Vaticano II
[Homilía en Marktl del Eno,13-7-1997]
Llamamiento a la justicia
[homilía para los participantes de la jornada «Call to justice » con ocasión del 40.- aniversario de la promulgación de la Constitución Pastoral Gaudium etspes, Roma 2005]
PARTE G
RECENSIONES Y PREFACIOS
Sobre: Hubert Jedin, Kleine Konzilisgeschichte
Sobre: Dokumente des 2. Vatikanischen Konzils
Sobre: Franz Michel WILLAM, Vom jungen Angelo Roncalli (1903-1907) zum PapstJohannesXX1II (1958-1963)
Sobre: Lieselotte HóFERMysterium Unitatis. Pastoraltheologisches zum 0ekumene-Dekretdes Zweiten Vatikanischen Konzils
Sobre: Indices verborum et locutionum decretorum Concili’i VaticaniII
Sobre: Hans WALDENFELS, Offenbarung. Das ZweiteVatikanische Konzil auf dem Hintergrund der neueren Theologie
Prefacios
Prólogo a: Flavio PELOSO, Santi e santitá dopo il Concilio Vaticano II, 1991 Prólogo a: Leo SCHEFFCZYK, La Chiesa. Aspetti della crisi postconciliare e coretta interpretazione del Concilio
Vaticano 11, 1998
APÉNDICE
Bibliografía
Advertencias editoriales
Referencias bibliográficas originales
Sinopsis ( manuscrito 1955 / Libro 1959)
Índice de citas bíblicas
Índice onomástico
Papa Benedicto XVI
PRÓLOGO
Un día esplendoroso fue aquel 11 de octubre de 1962, cuando, con la solemne entrada de más de dos mil padres conciliares en la basílica de San Pedro en Roma, se inauguró el concilio Vaticano II. En 1931 el papa Pío XI había establecido este día por la fiesta de la maternidad divina de María a fin de conmemorar que, 1500 años antes, en el año 431, el concilio de Éfeso había reconocido solemnemente dicho título a María para expresar con ello la indisoluble unión de la humanidad y la divinidad en Cristo. El papa Juan XXIII había dispuesto que ese día se iniciara el concilio para confiar a la bondad maternal de María la gran asamblea eclesial que él mismo había convocado y para anclar firmemente la labor del concilio en el misterio de Jesucristo. Fue impresionante ver entrar en la basílica a los obispos de todo el mundo, de todos los pueblos y razas: una imagen de la iglesia universal de Jesucristo, en cuyo seno los pueblos de la tierra se saben unidos en la paz del Señor Jesús.
Fue un momento de extraordinaria expectación. Algo grande tenía que suceder. Los concilios del pasado habían sido convocaos casi siempre por una pregunta concreta a la que debían dar respuesta. Esta vez no había ningún problema determinado por resolver. Pero cuando menos flotaba en el ambiente una expectación general: el cristianismo que había edificado y conformado el mundo occidental, parecía perder cada vez más su fuerza plasmadora. Parecía haberse cansado, y el futuro parecía estar dirigido por otros poderes espirituales. La sensación de esta pérdida de presencia del cristianismo así como de la tarea que de allí resultaba fue resumida de forma muy precisa en la palabra aggiornamento. El cristianismo tiene que estar en el presente para poder dar forma al futuro. Para que el cristianismo pudiese llegar a ser de nuevo la fuerza plasmadora del mañana había convocado Juan XXIII el concilio sin plantear problemas o programas concretos. En esto consistía al mismo tiempo la magnitud y la dificultad de la tarea frente a la cual se encontraba la asamblea eclesial.
Sin duda, los diferentes episcopados se encaminaban con ideas diferentes hacia el gran acontecimiento. Algunos venían más en una actitud de expectación frente al programa que en ese momento habría que desarrollar. El que venía con ideas más decididas era el episcopado centroeuropeo: Bélgica, Francia, Alemania. Sus acentos eran enteramente distintos en los detalles, pero había entre ellos prioridades en común. Un tema fundamental era la eclesiología, que debía ser profundizada desde las perspectivas histórico-salvífica, trinitaria y sacramental. A ello se unía la necesidad de complementar la doctrina del primado, definida por el Vaticano I, con una nueva valoración del ministerio episcopal. Un tema importante para los episcopados centroeuropeos era la renovación litúrgica, con cuya realización había comenzado ya Pío XII. Otro acento central, en especial para el episcopado alemán, era el ecumenismo: la snpcrarión común de la persecución del nacionalsocialismo había aten ,tdo a los cristianos protestantes y católicos. Ahora había que captar y proseguir esto mismo a nivel de la Iglesia universal. A ello se agregaba la unidad de los remas de Revelación, Escritura, tradición y magisterio.
Entre los franceses, el tema de la relación entre Iglesia y mundo moderno pasó después cada vez más a un primer plano: el trabajo en el llamado «esquema XIII», del que surgió más tarde la Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual. Aquí se había llegado al punto culminante de las verdaderas expectativas propuestas en el concilio. La Iglesia, que todavía en el Barroco había actuado como factor plasmador del mundo en el sentido amplio de la palabra, había entrado visiblemente a partir del siglo XIX en una relación negativa con la Edad Moderna, que solo entonces comenzaba plenamente. ¿Tenían que seguir así las cosas? ¿No podía la Iglesia dar un paso positivo hacia los nuevos tiempos? Detrás del vago concepto de «mundo actual» se encuentra la pregunta por la relación con la Edad Moderna. Para aclararlo habría sido necesario definir de forma más precisa lo esencial y constitutivo de la Edad Moderna. Esto no se logró en el «esquema XIII». Aun cuando la constitución pastoral expresa muchas cosas importantes acerca de la comprensión del «mundo» y realiza aportaciones significativas a la cuestión de la ética cristiana, no ha logrado en este punto una clarificación esencial.
Inesperadamente, el encuentro con los grandes temas de la Edad Moderna no se dio en la gran constitución pastoral, sino en dos documentos más breves cuya importancia solo salió a relucir paulatinamente en la recepción del concilio. Se trata, primeramente, de la Declaración sobre la libertad religiosa, que fue exigida de forma muy perentoria y también preparada sobre todo por el episcopado estadounidense. La doctrina de la tolerancia, tal como había sido extensamente desarrollada por Pío XII, parecía no ser ya suficiente para hacer frente al desarrollo del pensamiento filosófico y de la autocomprensión del Estado moderno. Se trataba de la libertad de elegir y practicar la religión, así como de la libertad de Cambiar de religión como libertades individuales fundamentales del ser humano.
En virtud de su propio fundamento interno, una comprensión semejante no podía ser ajena a la fe cristiana, que había entrado en el mundo con la reivindicación de que el Estado no podía decidir sobre la verdad ni podía exigir culto alguno. La fe cristiana exigía la libertad de culto y en las creencias religiosas sin lesionar por ello el derecho del Estado en su propio ámbito: los cristianos oraban por el emperador, pero no lo adoraban. En tal sentido puede decirse tlue el cristianismo, en su mismo surgimiento, sostuvo el principio de la libertad religiosa. No obstante, la interpretación de tal liberrad en el contexto del pensamiento moderno era difícil, porque podía parecer como si la versión moderna de la libertad religiosa presupusiese que la verdad es insuficiente para el hombre y que, con el lo, la religión se desplazara ya desde sus mismas bases al ámbito de lo subjetivo. Fue, por cierto, providencial que, trece años después de la finalización del concilio, el papa Juan Pablo II proviniese de un país en el que la libertad religiosa era impugnada por el marxismo, es decir, por una forma determinada de la filosofía moderna del Estado. De alguna manera, el papa provenía de una situación que se asemejaba a la de la Iglesia primitiva, de modo que se hizo nuevamente visible el ordenamiento interior de la fe hacia el tema de la libertad, justamente también de la libertad de fe y de culto.
El segundo documento que iba a demostrar su importancia para el encuentro de la Iglesia con la Edad Moderna surgió de forma casi casual y en varios estratos. Me refiero a la Declaración «Nostra aetate», sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas. Al comienzo existía la intención de contar con una declaración sobre la relación entre la Iglesia y el judaísmo, un texto que se había hecho necesario por sí mismo tras los horrores del Holocausto. Los padres conciliares de los países árabes no se opusieron a un texto semejante, pero declararon que, ya que se hablaba del judaísmo, había que decir también una palabra sobre el Islam. Cuánta razón tenían es algo de lo que en Occidente nos hemos ido dando cuenta solo poco a poco.
Por último, se hizo más fuerte la convicción de que era acertado hablar también sobre otras dos grandes religiones -el hindu ísino y el budismo-, así como sobre el tema de la religión en su conjunto. A ello se agregó espontáneamente una breve orientación acerca del diálogo y la cooperación con las religiones cuyos valores espirituales, morales y socioculturales había que respetar y promover (NA 2). De ese modo, en un documento preciso y extraordinariamente denso se había planteado un tema cuya importancia en aquel entonces no podía verse todavía. Cada vez se hace más claro qué tarea implica dicho tema, cuánto esfuerzo de distinción, aclaración y comprensión hay que realizar todavía. En este proceso de recepción activa se ha aclarado poco a poco una debilidad de este grandioso texto: tal debilidad consiste en que habla de religión en términos solamente positivos, dejando de lado las formas enfermas y perturbadas de religión, que poseen gran trascendencia histórica y teológica: por ese motivo, la fe cristiana fue desde el comienzo también crítica frente a la religión, tanto hacia dentro como hacia fuera.
Si al comienzo del concilio habían tenido una presencia dominante los episcopados centroeuropeos con sus teólogos, con el paso de los períodos de sesiones conciliares el radio del trabajo y de la responsabilidad comunes se fue ampliando cada vez más. Los obispos se sabían alumnos en la escuela del Espíritu Santo y de la mutua cooperación espiritual, pero, justamente de ese modo, se sabían también servidores de la palabra de Dios que viven y actúan en la fe. Los padres conciliares no podían ni querían crear una Iglesia nueva y distinta. No tenían para ello potestad ni encargo. Los padres conciliares solo tenían voz y voto en cuanto que eran obispos, es decir, sobre la base del sacramento y en la Iglesia sacramental. Por eso, no podían ni querían crear otra fe ni una nueva Iglesia, sino solo comprender ambas de forma más profunda y, así, «renovar» verdaderamente. Por eso, una hermenéutica de la ruptura es absurda, va en contra del espíritu y de la voluntad de los ladres conciliares.
En el cardenal Frings he tenido a un «padre» que vivió ejemplarmente este espíritu del concilio. Era un hombre de gran apertura y amplitud, pero sabía también que solo la fe conduce hacia la libertad, hacia aquella amplitud que permanece inaccesible ,a la postura positivista. Él quería prestar servicio a esa fe con la potestad que había recibido en el sacramento de la consagración episcopal. No puedo más que estarle perennemente agradecido por haberme llevado consigo, siendo yo el profesor más joven de la Facultad de Teología católica de la Universidad de Bonn, a la gran asamblea eclesial en calidad de asesor suyo, de tal modo que también yo estuve en esa escuela y pude recorrer desde den, ro el camino del concilio. En el presente volumen se reúnen los diferentes escritos con los que hice oír mi voz en esa escuela. Son intervenciones enteramente fragmentarias, en las que se hace visible también el proceso de aprendizaje que significaron y siguen significando para mí el concilio y la recepción del concilio. Espero que estas múltiples aportaciones, aun con todos sus límites, puedan contribuir en su conjunto a comprender mejor el concilio y a traducirlo en verdadera vida eclesial. Agradezco de todo corazón ,al arzobispo Gerhard Ludwig Müller y a los colaboradores del lnstitut Papst Benedikt XVI por el extraordinario esfuerzo del que se han hecho cargo para la aparición de este volumen.
Castel Gandolfo,
en la fiesta del santo obispo Eusebio de Vercelli, 2 de agosto de 2012.